El xeneize despejó dudas, fue superior a su rival y lo venció por 3-1, con goles de Viatri, Palacio y Chávez. Solari aprovechó un error de García y marcó el empate parcial. Ahora Boca define con Tigre el martes.

Luego de días de incesantes polémicas infundadas y de permanentes especulaciones, Boca y San Lorenzo dirimieron esta tarde en cancha de Racing la suerte de ambos: el equipo xeneize se llevó la victoria merecidamente y dejó afuera al conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo.
El comienzo del esperado partido fue manso, tranquilo e incluso con bastantes imprecisiones. La lucha del mediocampo fue lo más destacable del principio. Una llegada de Viatri y la inminente presencia de Bergessio fue lo único riesgoso en el primer cuarto de hora.
A los 19 minutos el pánico se apoderó del partido, cuando tras un choque de cabezas entre Forlín y Silvera, el defensor de Boca cayó desmayado al piso y empezó a tener convulsiones. El delantero de San Lorenzo quedó tendido en el suelo conmovido por el golpe. Los médicos de ambos equipos intervinieron rápidamente y ambos jugadores fueron llevados a diversos hospitales. Los dos están fuera de peligro.
Casi 10 minutos duró el accidente y los jugadores de ambos equipos quedaron realmente consternados por el golpe entre Forlín y Silvera y tardaron mucho tiempo en despejar las preocupaciones y volver a meterse en el partido. Era realmente difícil para los jugadores recuperarse de un golpe tan duro, en el que se temió por la vida de ambos players.
Roncaglia reemplazó a Forlín y Chávez a Silvera. Posteriormente, el juvenil de San Lorenzo se lesionaría y Menseguez tomaría su lugar en el campo.

El match era muy cortado y era una infracción tras otra, cobradas por Baldassi, de correcto arbitraje. Boca era un poco más que San Lorenzo y encontraba diferencias ofensivas por el sector de Dátolo. Riquelme no estaba fino y los delanteros hasta el final no aparecerían.
Se iba el primer tiempo y a los 47 Boca llegaría al gol: Riquelme ejecutó un córner desde la izquierda, Viatri cabeceó y, tras un pequeño desvío, la pelota entró al arco por arriba de Orión. Interminable festejo para el 1-0 xeneize, que dejaba bien parados a los de Ischia de cara al complemento.
San Lorenzo salió obligado a buscar el empate, como mínimo, en el comienzo del segundo tiempo. Logró arrinconar un poco a Boca, pero no generó situaciones riesgosas. A los 6, Vargas recibió la amarilla que lo deja afuera del match ante Tigre. El trámite del juego era pura falta y fricción.

El equipo de Ischia respiraba tranquilo en su defensa, con un espléndido Cáceres, la buena presencia de Roncaglia y el gran nivel de Battaglia. Pero el partido tenía algunas sorpresas guardadas… A los 15 del ST, los planes xeneizes se desbarataron tras un horror de García, que no logró contener un tibio remate de Solari al medio del arco y la pelota se le metió por abajo de las piernas, marcando el transitorio empate.
El gol motivó a San Lorenzo y puso en aprietos a Boca, que tardó varios minutos en responder anímicamente. Sin embargo, los intentos ofensivos del Ciclón se remitían a mandar centros y buscar el error ajeno. De creatividad, nada. Ischia mandó a la cancha a Palacio para mover el ataque, pero Boca no tenía buenas noticias, a los 23 Baldassi amonestó polémicamente a Riquelme y dejó al 10 sin final ante Tigre.
Javier García se redimiría de su error a los 31 minutos, cuando descolgó un complicado centro y con su pelotazo habilitó a Dátolo en la izquierda, que pasó hacia Riquelme y, en una jugada digna del manual de contraataque, el 10 pasó el balón a Palacio que definió con calidad y marcó el 2-1. Felicidad era poco para Boca.

San Loreno no tuvo respuestas tras el gol xeneize y comenzó a protagonizar algo más parecido a “Bailando por un Sueño” que a un partido definitorio. Protestó y protestó, generando un mal ambiente en el estadio. También cometió infracciones incesantemente. La superioridad xeneize era muy evidente y en una contra de Palacio, el equipo de Russo se quedó sin Aguirre, expulsado por doble amarilla.
Ischia metió a Chávez por Vargas y agregó a la ofensiva xeneize la vértigo que terminaría por destruir la fortaleza del Ciclón. Los últimos minutos del partido mostraron dos clarísimas caras: Boca, era notablemente superior y tocaba con tranquiliad, San Lorenzo, totalmente desencajado, no tenía respuestas físicas y terminaría con Bergessio expulsado por protestar (doble amarilla).
La frutilla del postre llegaría a los 47 minutos: Viatri bajó un centro y Pochi Chávez, tras un enganche, sacó un tremendo latigazo que se transformó en el 3-1 final.
El pitazo de Baldassi dió comienzo al éxtasis xeneize, que festejó con todo esta notable victoria que demostró claramente la superioridad de Boca. Viatri, Palacio y Chávez pusieron fin a las polémicas y dejaron a San Lorenzo sólo con quejas y llantos. Ahora el equipo de Ischia definirá el torneo el próximo martes cuando enfrente a Tigre.
Fotos: LaNacion.com
Forlín, internado hasta mañana
El defensor xeneize, que protagonizó un tremendo choque con Silvera en el primer tiempo, sufrió pérdida de conocimiento tras el golpe y comenzó a convulsionar. Tras los primeros auxilios realizados, Forlín salió del estadio con el conocimiento recuperado y estable. Fue trasladado a la Clínica Suizo-Argentina, dónde le realizaron una tomografía. Según los primeros estudios, el jugador se encuentra bien y quedará internado hasta mañana por precaución.“Forlín sufrió un traumatismo de cráneo con perdida de conocimiento y una herida cortante en el cuero cabelludo”, expresó el doctor Batista.
Ante Tigre, sin Riquelme ni Vargas
Debido a que ambos fueron amonestados, ni Juan Román Riquelme ni Fabián Vargas podrán jugar el martes ante Tigre, cuando Boca defina el campeonato. Chávez o Álvaro González podrían reemplazar al colombiano, mientras que entre Gaitán y Gracián podría dirimirse el hombre que sustituya a Riquelme.












