
Tras el flojo semestre que se vivió en la Boca, comienza el éxodo de los jugadores que no rindieron en buen nivel y que por ende, no fueron tenidos en cuenta. A la ya mencionada casi abrochada venta del delantero Lucas Viatri al Siena de Italia se le suma la cesión del centrocampista Leandro Gracián al fútbol griego.
Su nivel en el equipo de la Ribera fue de mayor a menor. Tras su recordado debut con gol ante Independiente y algunas destacadas actuaciones en la Copa Libertadores, el enganche ex-Vélez no supo mantener su fútbol y perdió el puesto, sumado esto a la llegada de Juan Román Riquelme al club.
Recordemos que Gracián había llegado a Boca Juniors por pedido de Miguel Ángel Russo. El pase se hizo en una cifra alta para el fútbol argentino: 3 millones de dólares. Sin embargo, claro está, los resultados no fueron los mejores.
El futuro del volante de 26 años se encuentra en Grecia, más específicamente en el Aris de Salónica. Será un préstamo de un año en el que el equipo griego pagará entre la cesión y el contrato del jugador una cifra cercana al millón de dólares.















