El nuevo entrenador aseguró que dirigir al xeneize es “una gran responsabilidad”. Además manifestó que el primer día de trabajo en Pilar dejó “buenas sensaciones”.
El “Bichi” Borghi está instalado. Ya se siente el DT de Boca y, luego de varios meses, ya ejerce su trabajo sobre el campo de juego, el verdadero lugar del fútbol.
El nuevo entrenador trabaja con el plantel en el country Mapuche, en Pilar. El equipo se aloja en el Sheraton de esa misma localidad. En el primer día de trabajo, el equipo entrenó en triple turno. Con dos prácticas en el campo y una sesión de gimnasio.
Ayer al mediodía, “Bichi” manifestó sus primeros comentarios en una conferencia de prensa: “Las sensaciones son buenas. El primer día de trabajo fue muy positivo aunque recién estamos en una etapa de conocimiento mutuo. La verdad que no esperaba que esto me llegue tan rápido. No sé cuantos técnicos llegan a sentarse al banco de Boca desde afuera, es decir sin ser ex jugador del club, a los 45 años. Esto me genera una responsabilidad mayor y me llega en un buen momento”.
Sobre el lugar de trabajo, Borghi afirmó: “Ya trabajamos acá, con Independiente. Nosotros no usamos playa o arena para entrenar, acá tenemos todas las condiciones para hacerlo. Tenemos la dificultad que tiene todo el mundo con el clima. Hemos tenido que adecuarnos al clima y a la luz que tenemos. No van a faltar los días que no entrenemos por cuestiones climáticas pero bueno, estamos buscando las soluciones para cuando esto ocurra”.
“Siempre se trabaja en el futbol argentino contra los plazos cortos. Este es un semestre muy especial y eso te permite ir un poquito más despacio… Pero no mucho, porque tenemos partidos amistosos, porque no me gustaría tener que dar excusas, porque creemos que el grupo tiene que estar junto, que tiene que estar metido, tiene que estar concentrado, tiene que conocerse… Eso es lo que nosotros queremos, que estén metidos desde antes de empezar el campeonato”, expresó sobre la actualidad del fútbol doméstico y su equipo.
También se hizo un espacio para hablar sobre Palermo y Riquelme: “No hay plazo para que sigan, ambos son muy importantes en la historia del club. No tengo plazos por ellos y hasta que no arreglen no voy a salir a buscar nuevos refuerzos”.
Así como el martes tuvo una deferencia con Palermo, ayer le hizo un guiño a Román: “Es un jugador por el que tengo un gusto especial y eso era antes de llegar a Boca. Está en una etapa de recuperación de su salud y esperemos que eso sea lo más rápido posible”.
Incluso, se metió en el pantanoso tema de la indiscutible titularidad de los ídolos: “Los jugadores se tienen que adaptar. Nadie juega con cédula o su historia, sino con su presente. Esto es para mí, para ellos, para los dirigentes. Sí yo me equivoco mucho, por más que haya ganado cosas en Boca, me tengo que ir. Es una cosa lógica.”
Por último, Borghi aseguró que en caso de que no se resuelva lo de Caruzzo, irán por otro defensor, porque “Boca necesita ocupar ese lugar”. Christian Cellay es la alternativa pretendida por el DT.
- Ismael Sosa surge como opción
El delantero de Independiente está en la mira de Claudio Borghi y es seguido atentamente por los dirigentes. El propio jugador declaró a Radio La Red: “Me gustaría jugar con la camiseta de Boca pero también estoy mucho más maduro como para pensar en una transferencia al exterior”.











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