Palermo vivió su fiesta no sólo con sus amigos del fútbol, también lo hizo con su hijo Ryduan. El delantero adolescente actualmente juega en las inferiores de Estudiantes de La Plata, como lo hiciera su papá.
En los primeros minutos del encuentro Martín falló un mano a mano ante Carlos Bossio. Ante esto un periodista le preguntó al hijo, que estaba en el banco, qué hubiese hecho ahí. “Ese mano a mano lo hacía de una” chicaneó el joven.
En el segundo tiempo el juvenil ingresó para los de camiseta negra. Tras darse unos “empujones amistosos” con el Flaco Schiavi cambió de equipo. Pasó a formar una delantera con el Titán y el Pato Abbondanzieri.
Cuando vio una oportunidad Ryduan no dudó en disparar desde afuera del arco, para enojo de su padre que le gritó “¡tocá!”. Después del grito, Palermo padre le explicó donde debía pararse y hacia donde debía hacer el pase, ganándose el aplauso de los espectadores entre risas.
Sobre el final Abbondanzieri recibió una falta dentro del área, por lo que Héctor Baldassi marcó penal. El optimista del gol le dejó patear la pena máxima a su heredero, pero ¡él fue al arco! Tras una cargada de padre a hijo, Ryduan ejecutó el tiro poniendo punto final a la despedida de su papá.












