Anochecer de un día agitadísimo para Boca. Las primeras informaciones del día daban una noticia impactante: Riquelme y Falcioni habían tenido un encontronazo en el vestuario luego del partido contra el Zamora y el técnico le ponía fin a su ciclo en el Xeneize.
El correr de las horas clarificó las cosas: el problema no había sido con Riquelme, sino por cuestiones tácticas e involucraba a más de un miembro del plantel cuestionando al director técnico. El presidente de Boca, Daniel Angelici, se reunió en el Hotel Madero con Schiavi, Riquelme, Somoza y Orión para que le den la versión de los hechos. Más tarde se juntó con Falcioni. Tras casi tres horas, resolvieron que el DT siga en el cargo. El primer interrogante que cabe formurse es: ¿a qué precio?
La imagen del Emperador quedó muy debilitada tras el cortocircuito. Pese a que se insista en la relación tensa que tiene con el capitán de Boca, lo cierto es que el propio plantel aseguró: “Esta vez Riquelme no tuvo nada que ver”. A ese veredicto se sumó también Daniel Angelici, quien no es precisamente un riquelmista de la primera hora, luego de conversar con ambas partes. La relación entre el plantel y cuerpo técnico está rota, y es ahí donde surgen más interrogantes: ¿cómo logrará Boca mantener el buen rendimiento deportivo, los buenos resultados, en medio de un clima tan áspero? ¿Podrán dejar las diferencias de lado, DT y jugadores, y afrontar las tres competencias como si nada pasara?
El panorama en Boca no es nada alentador: en general, es difícil que un técnico pueda recomponer la relación con el plantel que dirige, luego de un altercado de estas dimensiones. La esperanza para el hincha es que el entorno xeneize comprenda y obedezca las palabras de Angelici: “Hay que tirar todos para Boca, que va más allá de todos nosotros. El club está por encima de los jugadores, del cuerpo técnico y de la dirigencia”, recordó el presidente tras la reunión con Falcioni.
Jugadores y entrenador se verán las caras a las 9.30, en el entrenamiento matutino. Probablemente haya una charla del cuerpo técnico con el plantel, pero Boca no saldrá de la incertidumbre fácilmente. Sólo resta esperar que las aguas se aquieten y que el tiempo dicte cómo impactará esta interna en el gran momento deportivo del equipo.












