Si se suman los partidos de Copa Argentina y Libertadores, Falcioni ya alcanzó los 35 partidos sin perder de Bianchi. Los números de las dos campañas.
El 6 de junio de 1999, en Avellaneda, Independiente goleaba 4 a 0 al Boca de Bianchi, decretando el fin de una racha récord de partidos sin perder para el equipo de la Ribera: 40 cotejos invictos. Cinco eran mérito del interinato de García Cambón a finales del Clausura 98, y los restantes 35 de las extraordinarias campañas de Carlos Bianchi. Pese a la abultada derrota, el empate de San Lorenzo y la derrota de River permitieron que Boca se consagre campeón en la cancha del Rojo esa misma tarde. 
Con el correr de los años, y sobre todo con el curso que siguió el fútbol argentino, que se volvió más parejo y friccional, parecía difícil que pudiera superarse ese récord. Sin embargo, y pese a todos los cuestionamientos que aún hoy resiste su equipo, Julio Falcioni está cerca de lograrlo. Con la victoria de ayer ante Central Córdoba, el Emperador alcanzó los 35 partidos sin perder, contando los dos de la Copa Argentina y el empate en la Libertadores. Está a solo tres de Bianchi en torneos locales, y a ocho de igualar el récord de partidos sin conocer la derrota que hoy gobierna al fútbol argentino.
Los números, de todas formas, son distintos. El equipo de Carlos Bianchi cosechó 25 victorias y 10 empates; marcó 74 goles y recibió 18. Sobre un total de 105 puntos, el Virrey obtuvo 85, lo que marca una efectividad del 80,95%.
La campaña actual del Xeneize acumula, teniendo en cuenta las participaciones en las Copas, 20 triunfos y 15 empates. Las estadísticas de Falcioni marcan una idéntica eficacia defensiva, ya que recibió también 18 goles, aunque también muestran una deficiencia importante en materia de ataque: su equipó infló la red 52 veces, 22 menos que el plantel bicampeón de Bianchi. Hasta el momento, el Emperador cosechó 75 puntos sobre 105, lo que acusa una efectividad del 71%.
Los estilos son muy distintos y las comparaciones, odiosas. Lo cierto es que en materia estadística, el Emperador debe mantenerse invicto tres veces más para alcanzar a Bianchi en el ámbito doméstico, y si no pierde en los próximos 9 partidos del Clausura, establecerá un nuevo récord en el fútbol argentino.
“Boca es Deportivo Ganar Siempre”, definió el Coco Basile alguna vez. Hoy, lo importante es que, sea quien sea el técnico, Boca se mantenga en la elite y vuelva a acostumbrarse a no perder, consigna que apenas un año atrás parecía extinta.











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