El conjunto xeneize empató 2-2 con Atlético de Rafaela. Parecía que se lo llevaba el local tras el tanto de Gandín, pero en el sexto minuto adicional, Nicolás Blandi marcó un espectacular gol de chilena. Boca es puntero con Newell’s.
Por un lado, en el Xeneize queda la sensación de haber perdido una buena chance para cortarse solo en la cima del Clausura. De haber obtenido los tres puntos, hubiese sacado dos de ventaja sobre Newell’s, que ahora lo acompaña en lo más alto. Pero, en vista de lo que fueron los muy vertiginosos últimos minutos, el punto terminó siendo bien recibido por el equipo de Falcioni.
En un terreno de juego bastante complicado, no sólo por las dimensiones quince metros menores que las de La Bombonera, sino también por el pésimo estado del césped, Boca y Atlético Rafaela salieron a la cancha con mucho en juego y realidades muy distintas. Mientras que los de Falcioni buscaban la punta, los de Forestello necesitaban sumar de a tres para escaparle a la promoción. En pocos minutos, Boca logró acomodarse mejor en el campo y asustó dos veces con Blandi, primero tras un córner que peinó en el primer palo; en la jugada consecutiva, el joven goleador se lo perdió en el segundo palo.
La Crema llegó con un buen tiro libre de Gandín que salió a milímetros del poste de Sosa. A los pocos minutos llegó la más clara: un pelotazo de Sánchez Miño habilitó perfectamente a Blandi, pero el delantero eligió fusilar y su remate besó el travesaño antes de perderse por arriba. Pasada la media hora, Nico se reivindicó con un pase preciso a Pablo Mouche, que entró por la izquierda y remató fuerte y por bajo al palo del arquero, que nada pudo hacer para evitar la caída de su valla. Boca se ponía 1 a 0 y daba la sensación que, con la ductilidad de Chávez y la insistencia de Blandi, pronto aumentaría la ventaja.
Ese fue el resultado al fin de la primera etapa. El complemento se inició con una chance inmejorable para Boca. Maglio sancionó una mano en el área de La Crema y a los dos minutos de juego, Blandi dilapidó la oportunidad desde los doce pasos: Sara adivinó el palo y logró despejar el débil remate del delantero. De ahí en más, la imprecisión le ganó al buen fútbol. El equipo santafesino se acercó más al área de Sosa y llegó a la igualdad con un cabezazo de Fontanini.
Boca no supo cómo reaccionar ni cómo enhebrar juego fluido. Falcioni mandó a Sánchez Miño de volante, a Chávez de enlace y reemplazó a Leandro Paredes por Enzo Ruiz, aunque las modificaciones tácticas no surtieron efecto. Maglio adicionó 4 minutos. Cuando el partido moría en la parda, Ruiz metió la mano y Maglio señaló el punto del penal.
Un golpe durísimo para el Xeneize, que se quedaba sin punta. Sosa no pudo contener el potente disparo de Gandín pese a adivinar bien el palo, y todo era fiesta en Rafaela.
Lo que no intuía la noche santafesina era que el partido todavía guardaba una sorpresa. Maglió sumó dos minutos por la demora en el festejo de los hombres de Fontanello. Contra todos los pronósticos, aún había tiempo para otro giro inesperado en el desenlace. En la exhalación final, Araujo mandó un córner al corazón del área, la pelota le cayó a Blandi, que de espaldas al arco, ensayó una chilena soberbia para dejar sin chances al arquero Sara.
Boca, una vez más, sumó sobre la hora. No pudo alejarse de sus seguidores y gobierna junto a Newell’s. La Crema pasó, en poco más de un minuto, de amargar a ser amargada, y de liberarse de la Promoción a volver a caer en ella.












