El entrenador de la Selección Argentina, Alejandro Sabella, presentó esta semana la lista de convocados para el partido por Eliminatorias ante Ecuador y el amistoso en Estados Unidos contra Brasil.
El gran ausente es Juan Román Riquelme. Para muchos es un jugador más, para otros es el mejor jugador del fútbol argentino. Un jugador que genera amores y odio. Con algunos pases, gambetas, goles o solamente indicaciones, maneja los tiempos, controla el balón y se pone el equipo al hombro en cada encuentro.
Con Boca peleando en las tres competencias (Torneo Clausura, Copa Libertadores y Copa Argentina), el diez deja todo en cada partido para poder volver a vestir la camiseta de la Selección. Se encuentra en un excelente momento, no se quiere perder ningún partido y quiere llevar al “Xeneize” a la cima de América.
El nivel actual del enganche invita a soñar con una posible convocatoria futura. Es similar al del 2007 y 2008. Aquel que logró la Copa Libertadores y llevó a la Argentina, junto con Messi, a la final de la Copa América. Quien ganó la medalla dorada en 2008 en Pekín y que fue el goleador de las eliminatorias pasadas pese a haber disputado la mitad de los partidos.
Alejandro Sabella dice considerar al enganche pero argumenta que hoy tiene “otros jugadores en mente”. Sin embargo, es evidente que la Selección no ha llenado el vacío del conductor, del estratega del equipo y Juan Román Riquelme tiene todos los números para ocupar ese lugar.











