El jugador aún no resolvió su salida de Boca. Quedaron descartadas las dos ofertas que tenía de Brasil, el Flamengo y el Cruzeiro. En Argentina, Rosario Central se había ilusionado con su llegada pero es muy difícil. ¿Se queda seis meses sin jugar o se retira?
Luego de quince días de la derrota ante Corinthians en el final de la Libertadores, el porvenir de Juan Román Riquelme es incierto. Sólo hay una certeza: no jugará en Boca.
El apoderado del enganche, Daniel Bolotnicoff se reunió nuevamente con el presidente Angelici pero aún no hubo acuerdo por la rescisión del contrato. En Boca, la idea dirigencial que predomina es evitar que Riquelme juegue en un equipo argentino. Incluso algunos aventuraron la posibilidad de intimar al jugador para que se presente a entrenar, ya que tiene contrato vigente.
Brasil parecía un destino seductor para el 10, pero el jugador rechazó un ofrecimiento del Flamengo y el Cruzeiro desistió su contratación por su alto salario.
Tigre y Rosario Central habían surgido como opciones locales para Román. El equipo de Victoria por el momento, está fuera de carrera. El “Canalla” hizo algunos sondeos, pero oficialmente lo negó vía su gerente deportivo, Gonzalo Belloso: “con la dirigencia no hablamos de Riquelme”.
Sin embargo, Central sigue siendo una opción viable. Lo dirige Miguel Ángel Russo, de buena relación con el 10, y juega en el Nacional B, con lo que Boca no lo enfrentaría en el torneo, principal temor de dirigencial xeneize.
Pero la rescisión del contrato no será una cuestión menor. Si el 10 quiere jugar en Argentina, Boca pretende un resarcimiento económico. En Brasil el libro de pases cierra hoy, por lo que Riquelme cada vez tiene menos opciones para continuar su carrera. ¿Se retira? Sólo tomará esa decisión si él quiere hacerlo, no lo hará por la obligación contractual con Boca.












