El Xeneize venció a Racing por 2 a 1, con goles de Santiago Silva y Lucas Viatri. Fue superior a la Academia durante la mayor parte del partido y hasta pudo haber ganado por más goles. El club sumó una nueva estrella y jugará la Sudamericana.
Boca se quedó con la Copa Argentina 2012. Al igual que en su única edición completa en 1969, el Xeneize se consagró en el torneo que enfrenta a los equipos de todas las categorías del fútbol nacional. Con una definición exquisita de Santiago Silva y una brillante jugada colectiva que definió Lucas Viatri, Boca venció a Racing por 2 a 1, fue superior y hasta pudo estirar la ventaja en reiteradas ocasiones, pero falló en la definición.
En un marco estupendo, con fuegos artificiales y buena concurrencia del público al Estadio Bicentenario de San Juan, los dirigidos por Julio Falcioni y Luis Zubeldía hicieron rodar la pelota para definir al campeón de la competencia, que tenía como aliciente la clasificación a la Copa Sudamericana 2012. El inicio mostró un partido abierto y disputado en las dos áreas, aunque Racing manejaba mejor la pelota y dispuso de las primeras situaciones claras: primero, José Sand demoró en definir mano a mano con Ustari, y minutos más tarde conectó una volea que se perdió centímetros arriba del travesaño.
Pero fue el Xeneize quien pegó primero. A los 20 minutos, Ustari sacó rápido y largo buscando el contragolpe con Santiago Silva. Martínez pifió en el fondo albiceleste y el delantero uruguayo ensayó una vaselina perfecta para dejar sin chances a Sebastián Saja. Boca se ponía 1 a 0 y justificaría el resultado parcial con el correr de los minutos.
Con Chávez en la piel de conductor, el sacrificio de Erviti y las buenas intervenciones de Schiavi y Somoza el Xeneize forjó el dominio del partido. Racing no llegaba con claridad, dependía de las mañas de Viola y mostraba severos errores defensivos. El inicio del segundo tiempo mostró un partido menos abierto que en la primera mitad, donde los de Zubeldía controlaban la pelota pero Boca era más profundo. Sánchez Miño ingresó por Erviti, sentido, y le dio precisión al mediocampo xeneize. El joven volante comandó el segundo gol de Boca: esperó la subida de Clemente Rodríguez y lo habilitó con un pase sutil. El marcador de punta envió el centro atrás y Lucas Viatri conectó de zurda para poner el 2 a 0.
Desde allí, Boca no paró de desperdiciar ocasiones. Un minuto más tarde el propio Viatri estrelló un remate de cabeza en el travesaño. Sin embargo, a la salida de un tiro de esquina, Valentín Viola empujó la pelota en la línea y le puso suspenso a la final. De todas formas, el resultado nunca corrió peligro.
Los de Falcioni seguían más cerca de estirar la ventaja: Chávez desperdició una chance con el arco vacío y minutos más tarde repitió Ledesma.
Boca aguantó la pelota, dejó correr los minutos y logró festejar: se coronó campeón de la Copa Argentina. Pudo desahogarse de la final perdida en Brasil y la chance dilapidada en el campeonato local. Falcioni sumó su segundo título en el club y alejó los fantasmas que lo acosaron en el último mes. Ahora el equipo deberá revertir el mal inicio en el Torneo Inicial y apuntar los cañones a un nuevo desafío disponible: la Copa Sudamericana.












