Argentina se despidió del Mundial tras una terrible goleada por 4-0 ante Alemania. El conjunto teutón fue muy superior y demostró todo su potencial ante el equipo de Maradona.
Se acabó el sueño, se terminó la ilusión. Frase trillada que se repite hace 20 años ininterrumpidamente. Argentina se fue pisoteada del Mundial por una Alemania implacable, que desarrolló un juego vistoso, efectivo y por momentos perfecto.
El partido no había superado los tres minutos de juego, cuando Otamendi, de mala actuación, le cometió una infracción a Podolski sobre la izquierda que derivó en el centro que Müller convirtió en gol, ante una floja respuesta argentina.
Con el marcador abajo, Argentina se encontró ante un panorama realmente complicado y comenzaron a aparecer todos los fantasmas. El equipo no tomó nota de las falencias ante México y hoy las repitió ante un rival que no perdonó.
Sin circulación efectiva del balón, el equipo nacional buscaba inicias las jugadas con Messi desde atrás del mediocampo. Pero Alemania estaba firme y no alcanzaba con la sociedad que intentaban armar los delanteros. Hubo una mejoría hacia el final de la primera parte, pero nunca hubiera alcanzado para lograr el empate.

El complemento vio llegar a una Argentina sin cambios, a pesar del mal funcionamiento colectivo de la etapa inicial. Sin embargo, en los primeros diez minutos el conjunto de Maradona mostró su mejor versión en el partido y logró inquietar al arquero Neuer con algunos disparos de media distancia.
Pero Alemania volvió a mostrar su superioridad y a los 22 minutos Podolski se escapó por la izquierda y le cedió a Klose el segundo tanto. Maradona mandó a la cancha a Pastore pero la sensación que reinaba era que nada se podía hacer ante la máquina germana.
Cuando aún quedaba un atisbo de esperanza, Friedrich hizo añicos la ilusión argentina tras una gran jugada de Schweinsteiger. Ante un equipo destrozado, Klose puso cifras definitivas y selló el 4-0 que tanto duele e impresiona al pueblo argentino.
El sueño del Mundial argentino fue enterrado por un equipo netamente superior, en todos los aspectos de juego. La goleada fue la caída de una construcción colectiva que no tuvo el sustento que se suponía.
Argentina no pudo vencer la más mínima adversidad y se derrumbó por completo cuando se vio superado. Llegará el momento de pensar en el futuro y de analizar todas las cosas que se han hecho, tanto positivas como negativas, para encarar un proyecto serio, organizado e integral de cara a los próximos cuatro años.
























