
Resulta totalmente inexplicable que luego de dos meses, la dirigencia de Boca no haya tomado una firme decisión sobre la continuidad de Juan Román Riquelme.
Mientras algunos miembros del Frente Anti Román (FAR) se ilusionan con excluir a Román del club, la gente sigue inclinándose en favor del ídolo. Grupos en Facebook, otras redes sociales y banderazos demuestran que los hinchas quieren que siga en el club.
Los enemigos del 10, que radican esencialmente en los delfines políticos de Mauricio Macri, hablan de la “necesidad de cuidar las arcas del club”.
Estos dirigentes que intentan demostrar austeridad, son los mismos que permitieron que Boca incorpore “jugadores” como el brasileño Luiz Alberto, por el que el club desperdició 1.000.000 de dólares. Ponerse el cartel de controladores de la economía tiene un enorme grado de hipocresía. Si no lo quieren a Riquelme, que lo digan, sin excusas.
Jorge Amor Ameal se encuentra en uno de sus momentos más complicados al frente del club. Quiere renovarle el contrato a Riquelme. Sabe que si no lo hace, su carrera en Boca será un triste recuerdo. Pero tampoco parece decidido a enfrentarse a los que se oponen a la continuidad del 10.

Angelici, Macri y el difunto Pompilio.
Bajo la influencia de Mauricio Macri, jefe de gobierno en serios problemas, un sector político en Boca objeta la renovación de Riquelme.
El empresario del juego y radical PRO, Daniel Angelici, es el macrista por excelencia en la comisión directiva. “El poder en las sombras”, le dicen en la legislatura porteña. En Boca, es el tesorero y fue quien afirmó que le “encantaría decirle a Riquelme que se va del club”.
Pero, ¿Quién es Matías Ahumada? Ingeniero, de nacionalidad chilena, vocal titular y gerente de marketing de Boca, es el elegido por Ameal para negociar con Daniel Bolotnicoff, el representante del 10.
Ahumada es uno de los mayores aliados que Angelici tiene en el club. Por eso, sorprende que el mandamás xeneize le deje a un macrista la negociación por la renovación de Riquelme.
El presidente deberá entender que las decisiones a veces pueden generar discordia. En ocasiones, es imposible que todas las partes queden stisfechas.
Ameal deberá tomar la determinación que viene esquivando hace dos meses. O es fiel a lo que cree y autoriza la renovación de de Riquelme o se vincula definitivamente con el sector macrista.