Con tres goles de Martín Palermo, Boca se clasificó a las semifinales de la Copa Libertadores tras vencer al Atlas por 3-0. El xeneize dominó durante todo el partido y la victoria no tuvo discusión alguna. Se espera rival en semis, que depende de que se den diferentes resultados.

Otra vez. Otra vez la historia. Otra vez la presencia. Otra vez la calidad, el gol y el talento. Boca fue a México tras un empate a dos en Buenos Aires que lo dejaba afuera de la Copa y salvo un abultado empate se veía obligado a salir a ganar. Ischia alineó a Chavez desde el comienzo para apostar por el fútbol ofensivo.
El equipo comenzó de manera dubitativa el encuentro, con un Román que no encontraba su lugar, con Dátolo y Chávez imprecisos, y con Morel que se mandaba mucho por su lateral descuidando la marca. Los mexicanos tampoco hacían mucho, pelotazos para Mendivil y a defender la ventaja que se habían llevado del Amalfitani.
El Atlas comenzó a mostrar lo peor que había mostrado en Buenos Aires y cometió un error que seguramente le costo el partido: aflojó la presión y lo dejo jugar y pensar a Riquelme. Román, que sabía que tenía que aparecer sí o sí en este partido, comenzó a realizar juego asociado con el Pochi Chavez, que se mostraba movedizo por el sector derecho y permitía las subidas tibias de Maidana.
El sector izquierdo fue el preferido por Boca para atacar a fondo y Dátolo fue el que tuvo las chances en los albores del encuentro. Dos jugadas muy similares, en las cuales Jesús entro por izquierda y sus remates no pudieron ser gol: uno fue despejado in extremis por un defensor del Atlas y el otro se fue bastante lejos del arco que en ese momento era defendido por Bava.

El Atlas estaba desaparecido y lo único que atinaba a realizar era jugar a la contra, pero se encontraba con una defensa de Boca muy bien parada, jugando con 4 centrales, lo que hacía que ni Marioni ni Mendivil tuviesen chances de profundizar.
Y apareció Román. A los 18 minutos le puso una asistencia fenomenal a Martin Palermo, que solo en las puertas del área, remato con la zurda de manera débil, pero Bava no pudo controlar y el remate se terminó convirtiendo en el primer gol para Boca. Atlas pagaba caro su idea de dejarle el control de partido a Boca y se veía en la encrucijada de tener que salir a atacar y no dejar espacios para que Boca lo destrozase de contra.
No pudo tratar de revertir la historia el Atlas. Porque Boca tenía la pelota, Riquelme la administraba y sabía encontrar los espacios. El “10” volvió a aparecer de vuelta, tras capturar un rechace de Paletta, metió un pelotazo de 40 metros para que Palacio ganase en velocidad y habilite a Palermo que estaba solo para que este marque el segundo gol.
Pocos minutos después, llego la frutilla del postre. Riquelme seguía encendido y le puso una fantástica pelota al Pochi Chavez, quien tras enganchar para andentro, lo vió solo a Martin Palermo. El “Titán” sorprendió a todos y con un espectacular globito marcó el tercer gol y sentenció el encuentro. Atlas era una sombra en su propio estadio.

El partido estaba liquidado y lo único que tenía que hacer Boca era cuidarse, explotar los espacios del Atlas y no realizar excesos físicos para evitar lesiones. El Atlas salió a buscar el gol en los comienzos de la segunda mitad, encontrándose con un Boca muy bien plantando en el fondo.
Aunque el golpe de gracia se lo dio Palacio, cuando tras un fenomenal escapada en velocidad por una fantástica habilitación de Riquelme, fue derribado por el arquero Bava en la puerta del area y este fuese expulsado por el árbitro. Atlas se quedaba con uno menos y con la obligación de tener que hacer cuatro goles para pasar.
El telón estaba cerrado ya. Palacio tuvo una muy clara, que el arquero que había ingresado le tapó. Riquelme también, un mano a mano que definió muy flojo. Ledesma y Battaglia también lo tuvieron. Pablito, Vargas y Monzón ingresaron para darle un poco de aire al equipo.

El Atlas quiso descontar y conto con la complicidad de ciertas ingenuidades de la defensa xeneize. La desesperación y el cansancio de los mexicanos, sumado a dos grandes respuestas de Migliore, hicieron que la valla permaneciese invicta.
Boca logró otra fantástica victoria que aumenta su mística en la Copa Libertadores. Riquelme jugo su primer gran partido del año, comparable solo al segundo tiempo contra Independiente. Palermo se ratifica día y día ante los que lo critican. Y Boca se perfila para ganar nuevamente la Libertadores.
- ¿Qué te pareció el partido? ¿Mereció ganar por más goles Boca? ¿Cómo te quedaste al ver el tercer gol de Martín? Danos tu opinión.






























