En estos tiempos dulces que a veces nos borran la memoria, recordá con nosotros el pasado cercano, el mundo Boca en la década del 90, antes de Bianchi.
Hace diez años nadie se imaginaba lo que nos toco vivir a los bosteros en este tiempo. Ni el mas pesimista de los hinchas de river tendria pesadillas acerca de Bianchi, Palermo, Guillermo y Roman.
Por aquellos lejanos tiempos, Palermo no le hacia un gol a nadie, Guillermo no gambeteaba ni desbordaba y Roman…siempre fue Roman, pero no ganaba partidos, no todavia. Los hinchas aplaudiamos algun taco de Cedres, alguna magia perdida de Latorre, todavia bajaba aliento para el Manteca Martinez, nos ilusionabamos con Diego y Cani, el Beto Marcico nos hacia delirar y el Mono Navarro Montoya bajaba la perciana del arco.
Pero de ganar un campeonato ni hablar, porque Boca perdia con Racing, con Independiente, de ganarle a San Lorenzo ni hablar…si hasta River nos robaba aquel 3-3. Dejar puntos ridiculos en el camino contra rivales como Ferro, Union o Platense, solo por citar algunos, se habia convertido en el karma de un Boca que queria y no podia. No habia union, espiritu ganador, mistica o como quieran llamarle (Tiene un nombre, lo revelaremos mas adelante).
Navarro Montoya se queria ir a Europa, Manteca era suplente, el Beto no concentraba, el Diego se iba 2×3 a la quinta a comer ravioles con la Claudia…camarillas, camarillas y mas camarillas. Que Mac Allister esta peleado con Marcico, que Giunta no se puede ver con el Mono, que si viene Latorre yo me voy…y asi un equipo NO puede salir campeon de nada.
Y sus hinchas no sueñan con ganar una copa, no saben que existe un pais llamado Japon(actualmente nuestra tercera casa, después de Brasil) y jamás vislumbraran a un Guillermo entre los mayores ídolos de la historia del club, a Palermo goleador histórico (faltan ocho nada más), a la adopción de Independiente como nuevo hijo y tantísimos logros mas.
Si bien la década del 90, casi en su totalidad, fue una etapa de transición que Boca tenia que atravesar en algún momento, dada la recuperación económica del club por parte de la presidencia de Alegre, fueron épocas austeras, de traer jugadores que no estaban a la altura y de frustraciones constantes. Las divisiones inferiores del club no cumplían con el objetivo principal de alimentar el primero equipo, el estadio no estaba en buenas condiciones y la presión del mundo boca se comió muchos entrenadores (Menotti y Bilardo entre ellos) y jugadores en grandes cantidades. Ir el domingo a la bombonera a ver un Boca – Deportivo Español sin la seguridad de conseguir los tres puntos era normal para el hincha de Boca hace trece o catorce años, que igual acompañaba al equipo, dirigiera Habbegger o Hrabina, jugara Néstor Holweger o la “Rata” Rodríguez.
Pero algo se estaba gestando, la Edad Media algún día iba a dar paso al Renacimiento, a volver a ser el numero uno de Sudamérica, a vivir la Gloria deportiva, a tener ídolos inmortales…a humillar a los de la banda roja en el pecho.
Continuara…









