El equipo xeneize igualó 1-1 con Estudiantes de la Plata. Palermo, de penal, había puesto en ventaja a Boca tras un buen primer tiempo. Leandro González marcó el empate en tiempo cumplido.
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No hay caso. Boca no logra despegar. No pudo aguantar el resultado y sumó su tercer empate consecutivo tras el 1-1 con Estudiantes. Luego de un buen primer tiempo, regaló completamente la segunda mitad y le terminaron haciendo un gol de contraataque en tiempo cumplido…
A pesar del limitado nivel que terminaron ofreciendo ambos equipos, el arranque del partido prometía una historia interesante para contar en 90 minutos. En el primer cuarto de hora, tanto Boca como Estudiantes tuvieron la pelota e intercambiaron jugadas de peligro.
Con Riquelme inutilizado como delantero por la izquierda (?), Boca intentaba generar juego con la movilidad de Chávez y la habilidad de Gaitán pero no lograba generar un buen circuito futbolístico. José Sosa era la manija de Estudiantes pero el “Pincha” carecía de peso en el área.
Justo cuando Boca comenzaba a presionar con fuerza, Pompei sancionó un polémico penal tras mano de Desábato. A los 25′, Palermo tomó la responsabilidad y, tras repetir la ejecución por invasión de área, marcó el 1-0 con un fuerte remate al medio del arco. El goleador quedó a un sólo tanto de Cherro, máximo anotador xeneize.
El gol mejoró la autoestima de Boca, que incluso mejoró su producción defensiva, con una actuación de la zaga central compuesta por Barroso y Luiz Alberto, que luego sería desarmada en el complemento.

Todo lo bueno que realizó Boca en el primer tiempo, lo tiró a la basura en la segunda parte.
El equipo de Alves no arrancó mal e incluso tuvo algunas chances de convertir el segundo tanto. Pero llamativamente, el xeneize comenzó a defenderse exageradamente y a cometer faltas a repetición. De atacar se olvidó completamente, incluso hasta parecía sobrar el partido.
Medel debió salir por lesión (entró Paletta y Barroso pasó de 4) y la defensa se estropeó por completo. Ambos equipos entregaban un partido espantoso, sin llegadas claras y a puro centro al área de Javier García.
Los de Alves ni siquiera pudieron aprovechar el contraataque. Ni Riquelme ni Gaitán tuvieron una buena actuación y la salida de Chávez (también lesionado) le sacó agilidad al mediocampo.
Cuando parecía que el encuentro se moría con ese limitado 1-0, Estudiantes aprovechó un contraataque a los 46 minutos y Leandro González recibió un pelotazo y desde el borde del área sacó un tremendo remate mano a mano con García marcando el 1-1 final.
Por más ilógico que suene, a Boca le convirtieron un gol de contraataque en el primer minuto de descuento y ganando 1-0. Una verdadera muestra del desconcierto que vive este equipo, que regaló el segundo tiempo y mostró una actitud mediocre, tibia y mezquina cuando debió salir a ganar el partido.