Boca ya tiene en la mira a los posibles refuerzos para reacondicionar el plantel de cara al próximo semestre. Hay muchos nombres para la última línea.
Uno de los mayores déficits de Boca durante los últimos tiempos ha sido la última línea. Por esa razón, Juan Manuel Insaurralde, de Newell’s, Paolo Goltz, de Huracán, y Clemente Rodríguez, de Estudiantes, son los apuntados por la dirigencia. A cambio de u$s 1.800.000, Boca se quedaría con el defensor del conjunto rosarino. Por Goltz, el equipo xeneize podría condonar una deuda de 800.000 dólares. El caso de Clemente es diferente, sólo debería resolver su contrato. También se barajan otros nombres, como el de Matías Caruzzo.
Boca está aguardando los avales económicos del Benfica para completar la transferencia de Nicolás Gaitán, cerrada en 8.400.000 de euros. La inquietud dirigencial es quién ocupará el lugar que dejará el joven delantero. La poco profesional actitud de Pablo Mouche (se hizo expulsar dos veces seguidas) hizo llegar a la conclusión de que Boca deberá contratar a alguien para ese crucial puesto. Lautaro Acosta y Jonathan Cristaldo son dos de los nombres que sonaron últimamente.
Sebastián Prediger regresará al Porto luego de su breve cesión en Boca. El volante casi no tuvo chances de mostrarse en el primer equipo. Como no jugó el 70 por ciento de los partidos, Boca deberá pagarle al club portugués 120.000 dólares.






















