El conjunto de Pompei se impuso por 3-2 ante Independiente y lo dejó prácticamente afuera de la lucha del torneo. Monzón, Palermo y Mouche marcaron para Boca, Piatti y Núñez (de penal) para el local.
Un día completo para Boca. Sumó su tercer triunfo en cuatro partidos, logró hilvanar por primera vez dos victorias consecutivas y, de yapa, hizo añicos la ilusión de Independiente, que quedó muy lejos de la punta del torneo.
En el comienzo del partido, los dirigidos por Pompei arrancaron mejor que su rival y tuvieron mayor tenencia de balón, pero fue Independiente quien abrió el marcador a los 30 minutos mediante Piatti, tras una gran jugada de Mareque.
Boca respondió enseguida, dos minutos después Fabian Monzón recibió de Chávez y clavó un tremendo zurdazo al segundo palo de Gabbarini. El partido estaba 1-1 y el trámite era intenso.
Sin embargo, el xeneize era superior y a poco del final del primer tiempo apareció el gran goleador, que había sufrido cargadas de la hinchada local: En un rechazo en el área, Palermo saltó y, de espaldas al arco, cabeceó y metió la pelota en el segundo palo. Un gol típico de Martín, que dejaba a Boca en ventaja de cara al segundo tiempo.
Necesitado de un triunfo que le permitiera seguir en la lucha del Clausura (Estudiantes y Argentinos ganaron), Independiente salió a buscar rápidamente el empate en el comienzo del complemento. Pero no tenía precisión y chocaba ante la buena presión del mediocampo y de la defensa.
Riquelme manejaba, a veces con alguna imprecisión, el ritmo de Boca, que amenazaba con los contraataques pero carecía de efectividad. Los dirigidos por Gallego también tuvieron ocasiones de igualar, pero no pudieron concretar ninguna de ellas.
Cuando el encuentro parecía terminar en una predecible derrota local, Pablo Mouche, que había ingresado hace poco, realizó una corrida de derecha a izquierda y lanzó un gran remate que se transformó en el 3-1. Inmediatamente, Mouche se sacó la camiseta y le hizo un ademán (el “topo gigio”) a la hinchada local, por lo que fue amonestado dos veces y, por lo tanto, expulsado. Una verdadera tontería de un jugador que reincide en las mismas inconductas.
Con el ambiente caldeado, Independiente buscaba el descuento y Laverni le “regaló” un penal (y seis minutos de adición) que Núñez canjeó por gol. Sin embargo, no le alcanzó al “Rojo” y el encuentro quedó para el xeneize.
Boca logró un gran triunfo, consolidó su juego y se llevó merecidamente unos valiosos tres puntos. ¿Independiente? Se quedará con las ganas…





















