El equipo xeneize venció 1-0 a San Lorenzo con gol de Riquelme y comparte la punta del torneo con Tigre y con el mismo San Lorenzo. Román le dedicó el tanto al fallecido Pedro Pompilio.
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Palabras más, palabras menos, San Lorenzo era hace unas semanas el ícono del buen fútbol y tenía el campeonato casi asegurado. El palabrerío fue cesando con los últimos traspiés del “Ajax de Boedo” (?). Esta tarde, Boca confirmó su notable seguidilla triunfal y desvaneció todas las ilusiones del Ciclón con una justa victoria, donde Riquelme y Battaglia fueron las figuras.
Esperado y comentado, el choque de Boca y San Lorenzo era promocionado como el “partido del año” por todos lados. El equipo de la Ribera llegaba golpeado al clásico por la reciente muerte de su presidente Pedro Pompilio, por quién se realizó un minuto de silencio antes de arrancar a jugar.
El primer tiempo más que el partido del año fue puro partido de Boca. Desde el minuto cero, el equipo de Ischia salió hambriento a buscar el triunfo. Ávido de sangre, agarró de los pelos a un San Lorenzo dormido y se puso en ventaja rápidamente, a los 7 minutos cuando Riquelme ejecutó un tiro libre desde la izquierda, nadie logró desviar la pelota, Orión no reaccionó y el balón se coló por el segundo palo. Inmediatamente, el equipo xeneize se unió en un abrazo frente al palco donde estaba ubicada la familia de Pompilio y Riquelme mostró una remera que decía “Gracias por todo, Pedro”.
El gol potenció las habilidades de Boca y confundió aún más a San Lorenzo, que no se hallaba en el terreno de juego. La movilidad de Mouche y Viatri, la dinámica de Dátolo y el talento de Riquelme eran superiores a los intentos visitantes de cortar el juego. La ofensiva del Ciclón era limitada y bien controlada por la buena defensa de Roncaglia, Paletta y Cáceres.

La presión xeneize durante el primer tiempo fue muy grande y el 1-0 terminó quedando corto. Sin embargo, Boca desperdició muchas ocasiones de gol y dejó a San Lorenzo con vida, que apenas inquietó a García en el primer tiempo.
A poco de terminar la primera parte, tanto Mouche como Viatri tuvieron ocasiones para aumentar pero el palo y Orión, respectivamente, negaron el segundo tanto.
El complemento sería otra historia. Presionado por no perder la mínima ventaja, Boca cedió terreno y San Lorenzo, por su parte, aumento el caudal ofensivo y logró conectar precisamente sus avances.
Sólo en los primeros minutos de la segunda parte se mantuvo la hegemonía de Boca. Poco después, los dirigidos por Miguel Ángel Russo tomaron la iniciativa y con el ingreso de Juan Carlos Menseguez y la potencia de Gonzalo Bergessio, ganaron protagonismo.
Lejos de su mejor fútbol, San Lorenzo atacaba y atacaba ante un Boca con algunas falencias en el mediocampo, donde Battaglia debía multiplicarse para marcar. Ischia advirtió la baja en el rendimiento y trató de mover fichas con el ingreso de Figueroa y, posteriormente, el de Gaitán.

Pero San Lorenzo se resistía a compartir la cima del campeonato e iba por el empate. Tuvo la ocasión más clara a los 32 minutos cuando Acevedo, totalmente solo en el área de Boca, desvió un cabezazo. Luego de ese yerro, el visitante no pudo penetrar con certeza nuevamente la defensa xeneize.
Tras un final emotivo, de ida y vuelta y con cinco minutos adicionales, finalmente Boca pudo festejar tranquilo. El plantel xeneize y Leandro, el hijo de Pompilio, se unieron en un interminable abrazo, en donde quedó bien claro que el objetivo estaba cumplido: Mejor homenaje, imposible.
Con estos tres puntos, el xeneize quedó en una ubicación excelente y con grandes posibilidades de pisar el acelerador y dejar atrás a sus compañeros de punta. Boca se afirma, este Boca de los cuatro triunfos al hilo que, sin gustar ni golear, es efectivo y al que cada vez el traje de candidato le queda mejor.
¿Qué opinás del triunfo de Boca ante San Lorenzo? ¿Creés que ahora el xeneize es el máximo candidato al título? Dejá tu comentario.