Con goles de Lucas Viatri y Luciano Figueroa (la figura), el xeneize venció por 2-1 a San Martín de Tucumán, cuyo gol lo marcó Saavedra. Boca, por las derrotas de Tigre y San Lorenzo, ahora está situado en lo más alto del torneo.
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Sin brillar, ni mucho menos, Boca logró un triunfo que cumple todos los requisitos para ser considerado “clave”. Con oficio, bastante efectivo y aún asentando parte de la defensa, el xeneize trabajó desde el primer minuto ante un rival durísimo y, encima, de local en su coliseo tucumano. Sobrevivió a los aguerridos embates del epílogo y se fue victorioso de Tucumán, donde concibió su liderazgo en el campeonato.
La idea para sortear la dificultad del encuentro fue salir a apretar el acelerador de entrada. La electrizante movilidad de Dátolo y un incansable Álvaro González fueron los conductores enérgicos del ataque xeneize durante los primeros minutos. La fórmula funcionó sólo de a ratos, porque el as de espadas Riquelme no estaba preciso.
San Martín no se dejó primerear y contestó a la ofensiva xeneize a su manera: Raspando y llegando con mucho fervor, aunque con poca idea, al arco de Boca.
Boca tuvo una oportunidad inmejorable a los 21 minutos, cuando Carlos Maglio sancionó penal por una dubitativa falta de Pérez Castro a Figueroa. Riquelme tomó la responsabilidad, ejecutó la pena máxima pero Marcos Gutiérrez acertó, se lanzó sobre su palo izquierdo y esfumó la chance de gol. San Martín contestó enseguida: Gerardo Solana dispuso de un tiro libre con todas las condiciones para el gol pero el travesaño negó que su remate se transformara en gol.
Cuando la monotonía abarcaba el partido, Boca logró pegar con dureza. Corrían 36 minutos, Dátolo recibió de Figueroa en la izquierda y mandó un centro, Marcos Gutiérrez salió lejos a cortar, quedó mal parado y Álvaro González asistió a Viatri, que sólo tuvo que empujarla al gol. 1-0 para Boca. El xeneize pudo aumentar la ventaja antes de irse al descanso, pero no logró concretar dos opciones bien claras, una de Viatri y la otra de Riquelme.
Sin habérselo propuesto demasiado, el complemento sorprendió a los espectadores a los 14 minutos, cuando Raúl Saavedra marcó un verdadero golazo para San Martín de Tucumán tras un tremendo remate desde 30 metros que dejó tendido a Javier García.
Llamativamente, el tanto de los locales no significó gran golpe para Boca, que inmediatamente se recuperó y, tres minutos después, consiguió el gol de la ventaja: Riquelme ejecutó con maestría un tiro libre que fue directamente hacia Lucho Figueroa, que de tijera, marcó un golazo. Éxtasis por el 2-1.
Pero quedaba mucho por jugar y el Santo tucumano apostó a ello. Con los avances del ingresado Gustavo Ibáñez y a puro centro, San Martín buscó ansiadamente el empate pero se encontró con la firmeza de García, que se erigió como torre y descolgó todos los envíos.
En el final, cada equipo quedó con uno menos. Primero Boca, por la expulsión de Dátolo tras un codazo y, luego, Pérez Castro quién fue amonestado por segunda vez tras simular una infracción.
Maglio pitó y Boca festejó un triunfo vital para la lucha del campeonato. La semana pasada, muchos daban por perdido al xeneize. Hoy, la situación es bien diferente. A 9 puntos del final, el equipo de Ischia está puntero a dos puntos de Tigre y San Lorenzo, sus perseguidores.
¿Qué te pareció la victoria de Boca? ¿Creés que los tres puntos son envión suficiente para quedarse con el campeonato? Dejá tu comentario.