
Con mucho oficio y sobrepasando a River en todos los aspectos del juego, Boca venció a River con un gol de cabeza de Sebastián Battaglia en la primera mitad. River no tuvo ninguna clara en todo el partido.

Boca – River. El espectáculo nº 1 del deporte Mundial según un ranking de The Observer, un periódico Ingles. Hoy se veían las caras nuevamente en la Bombonera, con las necesidades que refleja cada equipo en su lucha por el torneo y por los partidos que tienen por la Copa Libertadores.
Boca tenía que ser más porque jugaba de local y eso lo trató de demostrar desde el comienzo del partido. Ledesma y Dátolo se querían llevar al mundo por delante, pero se encontraban con una defensa de River muy bien parada, que cedía la iniciativa, aunque siempre bien dispuesto a apostar a la contra. Palacio no lograba desequilibrar en el comienzo aunque Palermo comenzaba a ganar de arriba ante sus defensores.
Martín lo dejo solo a Rodrigo, que se fue mano a mano contra Carrizo y cuando la jugada pedía “fusilamiento” (como después lo reto Ischia) Palacio quiso acomodarla y Carrizo rápido de piernas la pudo mandar al corner. De ese corner llegó el gol. Porque Riquelme ejecutó un gran tiro de esquina, y Battaglia, tras ganar el forcejeo con Ponzio, cabeceó con fuerza y marcó el primer gol del partido. La hinchada se caía festejando el primer gol.

River se cayó tras el gol de los xeneizes. No podían con el toque corto y la posesión de Boca. Ni Alexis ni Bounannote estaban finos en la posesión y apostaban más por la personal que por la colectiva, lo que diluía las chances de poder descontar. Riquelme se encargaba de dormir el partido moviendo la pelota para los costados y se empezó a recurrir a los centros a Palermo que parecían incomodar a los centrales millonarios. El partido caía en un pozo futbolístico y ahí se terminaba la primera mitad.
En resumen, Boca merecía irse con la ventaja mínima al entretiempo. Tuvo más la pelota y Caranta casi no tuvo actividad. Battaglia con su gol y Morel, anulando a Falcao y hasta haciéndolo amonestar, fueron las figuras de esa primera mitad.
River salió con otra actitud en el comienzo del segundo tiempo. Ortega y Bounannote se mostraron más incisivos y trataron de llevarse por delante a Boca. No duró mucho esta faceta de River ya que Boca volvíó a manejar la pelota. Simeone decidió arriesgarse y metió a Augusto Fernández por Nicolás Sánchez y apostar por más ofensividad manteniendo una línea de 3 en el fondo.
El partido se hizo de ida y vuelta. Bounannote y Ortega volvían a empujar y Falcao trataba de incomodar con algún remate aislado. Riquelme apareció en dos ocasiones que casi se convierten en gol. Boca empezó a aprovechar las ventajas que le daba un River con espacios y Palermo y Palacio tenían situaciones que no podían convertirse en gol por malas definiciones o apariciones de Carrizo.

Simeone seguía sumando efectivos para el ataque, con lo que Abreu y Rosales hacían su aparición en el partido. A los 30, Riquelme se tuvo que retirar también agotado en lo físico y seguramente pensando en lo que viene. El Pochi Chávez entraba en su lugar. Morel también se tuvo que retirar lesionado, con lo que Roncaglia entró en su lugar. El golpe de Morel fue en la rodilla..
Boca se metía atrás y no por mérito de River, sino porque no tenía nadie que pare la pelota, ya que Chávez es más de ir para adelante. River empezó a buscar a Abreu y el uruguayo casi convierte con un cabezazo que se fue por arriba del travesaño. Palacio se mataba corriendo y no le daba descanso a los jugadores de River.
A los ’44 el Pochi Chávez casi convierte el segundo pero su tiro se fue lejos. Rodrigo Palacio seguía corriendo y provocaba las faltas que le servían a Boca para descontar segundos. Se agregaban tres minutos y los nervios estaban por el cielo. Se aguantaba el partido con la posesión de la pelota. River iba pero no podía y Bassi marcó el final.
Victoria de Boca, merecidísima victoria de Boca. Porque Monzón se consagró como lateral izquierdo, porque a pesar de sus lesiones, Riquelme y Morel se mataron jugando diezmados. Porque Palacio a pesar de sus falencias en la definición se corrió la vida. Porque Martín gano todas. Porque Chavez entró y mostró la calidad. Porque Caranta no tuvo que intervenir nunca. Y porque Boca es el papa de River.
Fotos: Infobae & Getty Images
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