El llanto en búsqueda de excusas
Posted on : 06-12-2008 | By : Mariano Finkelstein | In : Actualidad, Análisis, General Todo Boca, Opinión
Etiquetas: Boca Juniors, Cagna, Lunati, Russo, Torneo Apertura
0
Los entrenadores rivales buscaron generar un precedente quejándose por los arbitrajes.

Esta última semana fue moneda corriente ver a Miguel Ángel Russo y Diego Cagna, entrenadores de San Lorenzo y Tigre respectivamente, formalizar sus quejas por las supuestas “ayuditas” que Boca recibió ante San Martín (T) y Racing Club. Realmente fue sorprendente como atacaron a Pablo Lunati, árbitro de Boca – Racing, acusándolo de haber influído notoriamente en el partido, incluso también lo hicieron algunos medios.
Además, es imposible negar que en la primera jugada de la infracción de Migliore a Figueroa, todos los que estuvieran en la cancha o viéndolo por la televisión gritaron ¡PENAL!, fue clarísimo en la primera impresión, que es la única de la que dispone el árbitro (en este fútbol tan anti-tecnológico) y, por lo tanto, la única válida.
Entonces el análisis post partido no puede ser el de acusar un árbitro de favoritismos, porque la primera impresión de la jugada fue que era penal y el reglamento es explícito, la intención también es causa de infracción.
Boca pudo haber sido beneficiado en el partido contra San Martín, dónde cometió un penal no cobrado. Pero también fue perjudicado por una expulsión injusta de Jesús Dátolo. Fue beneficiado por la no amarilla a Battaglia ante Racing, pero hay que recordar que durante la primera parte del torneo al xeneize lo perjudicaron mal ante Tigre (expulsión y penales no vistos) y ante Godoy Cruz (penal no cobrado tras mano de Dutari).
De los acontecimientos se desprende que hablar de ayuda externa es ridículo y demuestra una forma de buscar la manera de querer revertir una situación complicada, pues Boca está puntero a dos fechas del final.
Las quejas de Russo y Cagna merecen una reflexión, que es totalmente necesaria…
El entrenador de San Lorenzo de Almagro, en vez de quejarse por los arbitrajes, debería buscar explicaciones de por qué su equipo le llevaba 11 puntos a Boca y ahora está 2 puntos abajo. Y de cúal fue la razón por la cual el conjunto que él dirige jugó un partido pésimo cuando debió enfrentar al xeneize. En vez de protestar y llorar ante los micrófonos, los jugadores como Barrientos tendrían que hacer una autocrítica y buscar una razón por la cual su equipo perdió ampliamente ante Lanús y resignó el liderazgo del torneo.
Diego Cagna fue menos cruel con las quejas pero tampoco se las ahorró. Entonces, tampoco debemos ahorrarnos las preguntas que deberían zumbar en la cabeza del entrenador de Tigre. “¿Por qué mi equipo no se bancó la parada ante Estudiantes y perdimos la punta del torneo?”, debería sincerarse Cagna.
Pero ninguno lo hace. Prefieren hablar de cara al final, buscando generar el efecto inverso: que a Boca lo perjudiquen.
Y Boca ya tuvo demasiados perjuicios a lo largo de este campeonato. A saber:
• Lesiones de Palermo, Palacio y Paletta. Todos de gravedad.
• Peleas en el seno entre el plantel.
• El choque Riquelme versus Cáceres.
• La discusión de Caranta con Ischia.
• La muerte de su presidente Pedro Pompilio.
• La imperiosa necesidad de recurrir a los juveniles para el torneo.
Las palabras y los números hablan solos. La realidad es una sola. San Lorenzo le llevaba muchos puntos a Boca y ahora busca hacer caer al xeneize con llanto. Tigre, que realmente es admirable su campaña, ha luchado con fiereza todo el torneo, pero también está abajo.
Boca puede salir campeón o no, pero si finalmente levanta el trofeo no va a ser porque un árbitro le haya dado un penal dudoso. Sino por su fenomenal racha final, en donde sacó 21 puntos de los últimos 24. Esperemos que siga así.















