Boca le ganó 2-1 a Vélez, logró su primer triunfo del torneo y terminó con la mala racha. Battaglia y Viatri marcaron para el xeneize, mientras que Silva descontó para los de Gareca, que casi logran la igualdad en el final.
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Boca ganó el partido “determinante”, el encuentro “bisagra”, le dio un poco de aire fresco a Claudio Borghi y se sumó al tren del campeonato. Y todo esto ante Vélez Sarsfield, uno de los mejores equipos del certamen.
Tal vez la nota más importante de la jornada es la evolución de Boca en el desarrollo futbolístico. El xeneize mejoró mucho, contó con una gran actuación de “Pochi” Chávez, la vigencia de Lucas Viatri y la firmeza de Sebastián Battaglia y de los tres mosqueteros del fondo, Cellay, Caruzzo e Insaurralde.
El arranque del conjunto de Borghi fue muy bueno y sólo gracias a Germán Montoya Vélez evitó la caída de su valla. Boca fue superior a su rival durante toda la primera parte y casi no sufrió en el orden defensivo. Se demostró que aún falta aceitar la dupla ofensiva entre Palermo y Viatri, pero ambos realizaron una muy buena labor en lo individual.
A los 36, llegó la ansiada apertura del marcador para el xeneize: Tras un tiro libre desde la izquierda, Montoya tapó un gran cabezazo de Insaurralde y Battaglia, en el rebote, la empujó al gol.

En el inicio del complemento, Vélez intentó una propuesta de juego más agresiva, pero no encontraba conexión entre el mediocampo y la delantera, que tenía al “Burrito” Martínez apagado y a Silva desabastecido.
Boca le imprimió vértigo al ataque con las subidas de Clemente Rodríguez y la movilidad de Chávez y volvió a inquietar al rival. A los 21, nuevamente con una pelota parada como génesis, Lucas Viatri aprovechó una serie de rebotes y de cabeza (en offside) convirtió el segundo tanto.
El desempeño de Vélez hasta ese momento hacía suponer que una remontada era sólo un sueño, pero los de Gareca mejoraron sustancialmente tras los ingresos de Jonathan Cristaldo y “Ricky” Álvarez y empezaron a generar algunas jugadas de riesgo.
La presencia de un delantero determinante marcó la diferencia. A cinco minutos del final, Papa escaló la banda izquierda y mandó un preciso centro para el perfecto cabezazo de Santiago Silva, que le daba aire a Vélez para buscar el empate.
Sufrir, siempre sufrir para Boca. Los últimos minutos fueron muy intensos y los de Liniers estuvieron muy cerca de conseguir la igualdad. Pero Lucchetti se mostró seguro y la victoria tuvo la primer firma xeneize del Apertura. Mucho más que tres puntos para los de Borghi, que tendrán otra semana importante de cara al choque del próximo sábado, ante San Lorenzo.